Hola amig@s!!!, ya estoy de vuelta de mi viaje a Viena!!. Llegué allí con tanta ilusión por conocerla...,
... por escuchar su música en el Concierto de Fin de Año en la Sala Dorada del Musikverein, desde donde despedimos el Año 2.012... fue una noche inolvidable, llena de emociones...
Estrenamos el Año Nuevo con muchísimo frío, dando una paseo en Coche de Caballos por la ciudad...
Viena es una ciudad imperial y maravillosa, elegante, que se asoma majestuosa a orillas del Danubio, la ciudad de los Babenberg, la ciudad de los Habsburgo, donde las artes y la cultura florecieron convirtiéndola en la capital europea de la música clásica.
Caminándola, puedes llegar a encontrarte tocando el violín con el mismísimo Johann Strauss...
... por escuchar su música en el Concierto de Fin de Año en la Sala Dorada del Musikverein, desde donde despedimos el Año 2.012... fue una noche inolvidable, llena de emociones...
Estrenamos el Año Nuevo con muchísimo frío, dando una paseo en Coche de Caballos por la ciudad...
Viena es una ciudad imperial y maravillosa, elegante, que se asoma majestuosa a orillas del Danubio, la ciudad de los Babenberg, la ciudad de los Habsburgo, donde las artes y la cultura florecieron convirtiéndola en la capital europea de la música clásica.
Caminándola, puedes llegar a encontrarte tocando el violín con el mismísimo Johann Strauss...
Viena es una ciudad de amplias avenidas e impresionantes edificios, donde el pasado se entremezcla con la modernidad, cada monumento, palacio o parque te narra una antigua historia y a ritmo de música clásica Viena sigue escribiendo su autobiografía bajo la batuta del siglo XXI.
Es un privilegio asistir a algún espectáculo musical, la acústica de cualquiera de las salas de los edificios destinados a la celebración de bailes y conciertos es verdaderamente maravillosa.
Del capítulo de repostería de este viaje deciros que Viena tiene unas magníficas pastelerías y cafeterías. Es imposible no probar el strudel de manzana en salsa de vanilla, que es uno de sus postres mas típicos, o los Krapfen, que son lo que nosotros llamamos Berlinesas, o sus chocolates y cupcakes decoradas para estas fiestas.
Como no podía ser menos, hemos visitado el Hotel Sacher, el mejor lugar para degustar un buen café vienés acompañado de la original tarta Sacher (Sacher-Torte), cuya receta original se mantiene en secreto.
En el mismo Café del Hotel puede incluso encargarse el envío de una de ellas a cualquier parte del mundo.
Ha sido un viaje inolvidable no sólo por la bella ciudad que hemos visitado sino por las vivencias y emociones compartidas.
Os prometo una próxima tarta inspirada en alguna de las decoraciones del estiloso Hotel Sacher.
Hasta muy pronto.
Dulces besos.
Dulces besos.











